,¡Me encantan las metáforas! Las utilizo habitualmente en mi práctica profesional porque considero que ayudan a entender la realidad y a verla desde otro punto de vista, tomando como base nuestra propia manera de ver el mundo. Me gustan porque nos hablan al oído en nuestro idioma, y como por arte de magia, son capaces de traducir nuestras palabras a un lenguaje que momentos antes nos parecía inimaginable.

Anteayer en sesión, me volvió a suceder. Una vez más, una metáfora nos sirvió para avanzar, para ver otra realidad y para encontrar nuevas acciones a emprender. Donde había un problema, apareció un reto y donde había dificultad, surgieron las opciones.

Así me lo hizo saber mi Coachee cuando, ante el miedo al cambio en una reciente promoción profesional,  miedo a aprender o incorporar nuevas maneras de hacer las cosas, identificó que ésto no suponía perder nada de lo anterior ni dejar de ser él mismo.

Me lo dijo claro: “La semana que viene cumplo 40 años, y voy a trabajar por ser la mejor versión de mi mismo. La 4.0” (sobra decir que trabaja en un departamento informático y que llevarlo a su lenguaje le sirvió para encontrar muchas semejanzas entre lo que le pasaba y en lo que consistía sacar una nueva versión).

En apenas unos minutos, me dijo cosas como:

“Sacar la Versión 4.0 supone……

  • Conocer en profundidad la versión anterior para ver sus fortalezas y aspectos de mejora (lo cuál le llevó a hablar de su autoconocimiento y de cómo desarrollarlo con acciones concretas para favorecerlo).
  • Identificar qué es lo que quiero conseguir (lo cuál le sirvió para diseñar su visión e identificar qué profesional quiere ser).
  • Atreverme a hacer las cosas de manera diferente y así conseguir llegar a mi objetivo (lo cuál le sirvió para hablar de su valentía y confianza).
  • Darme cuenta de que un error es una fuente de aprendizaje y que sólo aprenderé haciendo y poniéndome en marcha (lo cuál le sirvió para atreverse a mostrarse vulnerable)
  • …..”

Lo cierto es que su comunicación no verbal fue cambiando en el transcurso de la sesión. Postura corporal hacia delante, ojos más abiertos que buscaban opciones, expresión facial relajada, tono de voz animado…..Empezó a ver posibilidad, y emocionalmente, apareció la ilusión.

Al cierre de la sesión se llevó debajo del brazo sus primeros pasos en el plan de acción y un cambio de creencias (de las más limitantes a las más posibilitadoras). Todo ello gracias al poder de una metáfora y el entusiasmo por visualizarse siendo la mejor versión. La 4.0

 

….¿Y para ti? ¿Cuál es la metáfora que puedes utilizar para ver las cosas de una manera diferente?

 

El médico 23
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