En la publicación Desafío: ¡crea un lugar de trabajo más feliz mejorando tu Inteligencia Emocional (IE)! te desafiamos a que haga su propio plan para trabajar en tu Inteligencia Emocional. En esta publicación vamos a entrar en más detalles sobre algunas habilidades descritas en esa publicación. Habilidades que pueden ayudarte a mejorar tus habilidades de coaching.

No lo pienses: escucha

Solo una minoría de la población escucha adecuadamente. Es decir, empáticamente, para conseguir el abrazo emocional que supone estar ante una persona que te valida y legitima como tal.

Pertenecer a esta minoría supone también demostrar nuestra escucha, haciendo preguntas poderosas y estando preparados para recibir la respuesta.

Escucha a la gente, sal de la ecuación. Realmente escucha en las reuniones y haz preguntas de seguimiento: esta escucha activa muestra a las personas que te preocupas y a su vez éstas te seguirán y escucharán, y puedes tener una mayor influencia. Por ejemplo…

Si alguien te dice cosas como “odio mi trabajo”, “mi novio acaba de romper conmigo”, “me encanta el helado”…, no digas cosas como “a mí me pasa lo mismo”, “mi trabajo sí que es odioso”… No eres el centro del mundo cuando estamos hablando de una conversación.

Una de las dificultades de escucha más habituales es el egocentrismo: todo tiene que ver conmigo. Y en su máxima expresión, estaríamos frente a un “y yo más”.

Para escuchar empáticamente, debemos abandonar nuestro “yo” para entender el mundo desde la otra persona, sabiendo que no necesito compartirlo, solo entenderlo.

Todos necesitamos ser escuchados de forma neutra, sin juicios ni opiniones. Y esto, lo saben hacer muy pocas personas. El desafío es ser tú una de ellas para lo cual, no dejes que tus propios pensamientos interrumpan, no hagas caso a tus prejuicios y sobre todo, calla tu discurso interior.

Haz preguntas poderosas

Las preguntas poderosas son aquellas para las que no tenemos respuesta y, cuando la encontramos, se abre ante nosotros todo un mundo de posibilidades. No hay preguntas poderosas por definición, se sabe que lo son en el momento de formularlas. Nacen de la escucha por lo que no pueden ser premeditadas. Por ejemplo…

Al realizar una entrevista, con preguntas como “¿Qué más?” o “¿Cualquier cosa que desea agregar?” obtienes la mayor cantidad de información.

Las preguntas poderosas reconocerás porque son seguidas de un silencio en el que nuestro interlocutor busca su respuesta e implican siempre un quiebre, un desplazamiento. Cuando te des cuenta de que esto ocurre, deja tiempo al otro y no interrumpas su pensamiento. Sólo ten en cuenta que, si quieres saber lo que piensa el otro, haz una pregunta abierta (¿Qué…? ¿Cómo…? ¿Por qué…? ¿Para qué…?); pero si lo que buscas es confirmar lo que ya tienes en tu cabeza o eliminar algunos aspectos de tu hipótesis, haz una pregunta cerrada (será respondida con un “si” o un “no”).

Trabaja en tus habilidades

Estas dos habilidades parecen de sentido común, pero no son prácticas comunes. Dominar estas habilidades te ayuda a mejorar tus habilidades de coaching y tu comunicación.

Te invitamos a poner en práctica estas habilidades durante estas semanas, pero acuérdate que es muy difícil, si no imposible, conseguir todo de golpe. Empieza por la escucha y cuando hayas conseguido escuchar empáticamente, callando tus propios pensamientos, te descubrirás haciendo la pregunta oportuna.

¿No estás seguro de cómo empezar? ¿Tienes interés en cómo desarrollar estas habilidades en tu equipo? ¡Ponte en contacto con nosotros, estaremos felices de ayudarte!

 

Lee también WHY IS IT SO HARD TO LISTEN en el blog Happy Melly.