El otro día hablábamos de cómo enfrentarse a una entrevista de trabajo con éxito, la importancia de la actitud en los procesos de selección. Pues bien, ahora me gustaría que hablásemos de la importancia de la actitud en el puesto de trabajo. En concreto de cinco cuestiones que, en ocasiones, por distintas circunstancias de la empresa y/o del empleado no llegan a arraigar.

Dedicarle tiempo a entender todos los pormenores e implicaciones del puesto

Es bastante habitual que al llegar a un nuevo puesto de trabajo no se tengan claros los pormenores de éste  ni sus implicaciones. Pues bien, dedicarle el tiempo necesario a entender el funcionamiento diario de tu trabajo y la repercusión que tiene éste tanto dentro como fuera de la organización es una parte esencial para mantener una actitud positiva duradera. Una vez que uno es capaz de entender al por menor cómo funcionan las tripas de su trabajo, es capaz de que cada una de sus acciones vayan encaminadas en un mismo sentido con coherencia y de forma contundente.

Adaptarse correctamente a la cultura y clima laboral

Es muy importante saber cuál es la cultura de la empresa en la que estoy, cuál es  su misión, su visión y sus valores, para poder alinearse con ellos. También es fundamental calibrar el clima laboral, saber si el momento de estrés o de calma es algo puntual o es el clima habitual de la empresa.  Si tienes claros estos aspectos y te alineas correctamente con ellos tendrás el camino allanado para encajar bien con el entorno en pro de una actitud positiva sostenible.

Ponerle corazón y cabeza a lo que haces

Está claro que, en mayor o menor medida, todos usamos la cabeza en nuestros puestos de trabajo. Pero ¿y el corazón? Poner el corazón en lo que haces es vital para mantener la actitud que todas las empresas buscan en sus plantillas. Si conoces a alguien que ponga el corazón en lo que hace sabrás que no tiene nada que ver su forma de ver y entender su trabajo con la de los demás, y por ende, su actitud.

Procurar aportar como mínimo lo que uno recibe

La mayoría de la gente piensa que el sueldo es todo lo que le aporta la empresa pero si nos paramos a pensar un momento nos daremos cuenta de que esto no es así. La empresa nos ofrece formarnos ya bien sea con cursos, dinámicas y demás o simplemente con el desempeño de nuestra labor y  a través del equipo humano que nos rodea. También nos aporta recursos para poder cumplir con nuestra tarea correctamente y, por ultimo pero no menos importante, nos otorga una estabilidad vital muy importante en nuestra cultura. Por lo tanto considero que hay que devolver por lo menos lo que se nos ha dado en forma de apoyo al resto de compañeros, de compartir nuestros recursos y fusionarlos con los de la empresa, y devolver la estabilidad obtenida ofreciendo un trabajo bien hecho que le otorgue a la compañía la misma sostenibilidad que nos ha aportado a nosotros.

Mantener esa actitud positiva

Para terminar quiero destacar la importancia de la sostenibilidad de esta actitud positiva de la que venimos hablando. Si se han fijado, siempre he acompañado la actitud positiva con un matiz de sostenibilidad o mantenimiento. Esto es porque lo normal, lo fácil, es tener actitud positiva en momentos puntuales. Cuando todo va como nosotros esperamos, cuando nos viene bien, cuando se alinean los astros… etc. De ahí la importancia de que esta actitud sea duradera y constante aunque a veces sea una actitud de diez y otras de seis, pero nunca dejemos que llegue al suspenso.

 

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